Episodio 467: La tecnología satelital aplicada al agro con Aldo Rosete

La tecnología satelital aplicada al agro con Aldo Rosete
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La conversación gira en torno a tecnología satelital, toma de decisiones, agricultura moderna y uso de datos para transformar el campo. Aldo Rosete explica cómo EarthDaily Agro está llevando información precisa a productores, reduciendo incertidumbre y mejorando resultados mediante herramientas que permiten entender lo que ocurre en cada parcela con claridad operativa.

Se presenta una visión práctica sobre cómo la innovación agrícola, la observación terrestre, la gestión de riesgos y la productividad convergen en soluciones reales. Aldo Rosete detalla el valor de integrar datos satelitales en procesos agrícolas, mostrando cómo EarthDaily Agro impulsa decisiones más objetivas en un entorno donde cada variable impacta directamente en los resultados.

La tecnología satelital aplicada al agro se posiciona como una herramienta clave para transformar la forma en que se toman decisiones en el campo. Desde mi perspectiva, el punto central no es reemplazar prácticas tradicionales, sino complementarlas con información más precisa. Esta integración permite reducir la incertidumbre y mejorar la eficiencia en cada etapa productiva.

Aldo deja claro que el valor principal está en la calidad de los datos. La información obtenida desde satélites permite observar variables que no siempre son visibles desde campo. Esto incluye indicadores como biomasa, salud del cultivo, estrés hídrico o condiciones del suelo. Con esta base, las decisiones dejan de depender únicamente de la intuición y pasan a sustentarse en evidencia concreta.

Uno de los elementos más relevantes es la capacidad de análisis histórico. Se pueden evaluar hasta diez años de comportamiento de un terreno, lo que permite identificar patrones y anticipar problemas. Esta perspectiva temporal facilita recomendaciones específicas, ajustadas a cada caso, en lugar de soluciones genéricas. La toma de decisiones se vuelve más estratégica y menos reactiva.

El concepto de mitigación de riesgos aparece como eje transversal. No solo aplica a productores, sino también a aseguradoras, instituciones financieras y empresas de alimentos. La información satelital permite verificar siembras, monitorear avances de cultivo y detectar anomalías. Esto reduce fraudes, mejora la evaluación crediticia y permite diseñar esquemas de aseguramiento más precisos.

Un punto importante es la percepción equivocada de que esta tecnología es inaccesible o poco útil. En muchos casos, esta idea proviene de malas experiencias previas. Cuando las soluciones no cumplen lo prometido, se genera desconfianza. Por eso, se enfatiza la importancia de demostrar valor con resultados reales y no con promesas.

También existe una confusión frecuente sobre el alcance de herramientas más económicas. No todas las soluciones ofrecen el mismo nivel de profundidad o precisión. Aquí se plantea que mayor calidad de datos se traduce en mejores decisiones. La diferencia no está solo en tener acceso a información, sino en la capacidad de procesarla y convertirla en acciones concretas.

En comparación con otras tecnologías como drones, se establece que no compiten entre sí. Son complementarias. Los drones ofrecen detalle a nivel local, mientras que los satélites permiten una visión amplia y constante. La ventaja clave de los satélites es la escalabilidad, es decir, la capacidad de monitorear grandes extensiones de forma continua y comparable.

Este concepto de escalabilidad cambia por completo el panorama. Se pueden analizar múltiples regiones, comparar resultados entre zonas y generar insights en distintos niveles: parcela, región o país. Esto abre la puerta a decisiones más informadas, no solo a nivel operativo, sino también estratégico.

Otro aspecto relevante es el avance tecnológico que se aproxima. Se menciona el desarrollo de una constelación de satélites diseñada específicamente para agricultura. Esto permitirá obtener imágenes diarias de todo el planeta con alta resolución y múltiples bandas espectrales. La combinación de datos visibles, térmicos e infrarrojos amplía significativamente las capacidades de análisis.

Este tipo de innovación representa un cambio importante en la industria. La posibilidad de contar con información diaria mejora la detección temprana de problemas y permite actuar con mayor rapidez. La agricultura deja de ser un proceso con información limitada y se convierte en un sistema monitoreado de forma constante.

En Latinoamérica, el nivel de adopción aún es desigual. Brasil destaca como el país más avanzado, principalmente por el tamaño de sus operaciones y su apertura a nuevas tecnologías. En contraste, otros países enfrentan barreras relacionadas con financiamiento, conocimiento y acceso.

A pesar de esto, el potencial es alto. Existe una necesidad clara de mejorar la productividad y optimizar recursos. La tecnología satelital puede contribuir directamente a estos objetivos, especialmente en contextos donde la variabilidad climática y la presión sobre recursos como el agua son cada vez mayores.

Se identifican dos barreras principales. La primera son las experiencias negativas previas, que generan resistencia. La segunda es la falta de claridad sobre lo que realmente puede ofrecer esta tecnología. Superar estas barreras requiere educación, transparencia y resultados tangibles.

El enfoque de ofrecer soluciones personalizadas es clave. Cada operación agrícola tiene necesidades distintas, por lo que no existe una única solución. La capacidad de adaptar el análisis a cada cliente permite maximizar el valor generado.

Además, la integración con otras industrias amplía el impacto. Desde financiamiento hasta cadenas de suministro, la información satelital aporta visibilidad y control. Esto permite anticipar problemas, ajustar estrategias y mejorar la eficiencia en toda la cadena.

Un punto que resalta es la importancia de actuar con honestidad. Reconocer lo que se puede y no se puede hacer fortalece la confianza. En un entorno donde muchas soluciones han fallado en cumplir expectativas, la transparencia se convierte en un diferenciador.

Finalmente, la visión general es clara. La agricultura está entrando en una etapa donde los datos son fundamentales. La combinación de tecnología, análisis y experiencia permite construir sistemas más resilientes y productivos. La clave está en adoptar estas herramientas de manera estratégica, entendiendo que su verdadero valor está en cómo se utilizan para tomar mejores decisiones.

Olmo Axayacatl Bastida Cañada

Soy Olmo Axayacatl y ayudo a ingenieros agrónomos con 3-7 años de experiencia, que sienten que ya saben mucho técnicamente pero que no los reconocen ni les dan más responsabilidades. Los ayudo a comunicar mejor su valor, ganar visibilidad dentro de su organización y dar el salto a puestos de decisión. El agro avanza cuando su gente también avanza.