Los datos agrícolas de Chihuahua, revisados junto con Solmo Aksayakat, permiten entender cómo se estructura uno de los territorios productivos más extensos de México. Se analizan superficie sembrada, valor de producción y cultivos dominantes, con cifras concretas que muestran el peso económico del campo en este estado del norte del país.
A lo largo del análisis con Solmo Aksayakat se identifican municipios líderes, cultivos estratégicos y la disponibilidad anual de productos como algodón, nuez y manzana. La información ofrece una radiografía clara de cómo se distribuye la producción agrícola y cuáles son los meses clave para cada cultivo relevante.
Cuando se observan las cifras agrícolas de Chihuahua, lo primero que aparece es la escala territorial del estado. Se trata de una entidad con casi 247 mil kilómetros cuadrados, equivalente a 12.6% del territorio nacional. Esa extensión influye directamente en su capacidad productiva y explica por qué el sector agropecuario mantiene un papel relevante dentro de la economía regional.
La población supera los 3.7 millones de habitantes, pero solo una fracción trabaja directamente en el sector primario. Aproximadamente 61.9% de la población está en edad laboral, y de ese grupo únicamente 8.7% participa en actividades primarias, principalmente agricultura. El resto se concentra en ganadería, mientras que la actividad pesquera prácticamente no existe.
Otro rasgo importante es la distribución poblacional. Chihuahua tiene una población mayoritariamente urbana, cercana al 85%, mientras que 15% vive en zonas rurales. A pesar de ese predominio urbano, la producción agropecuaria mantiene un peso considerable.
El estado ocupa el cuarto lugar nacional en volumen agropecuario y pesquero, con más de 17.5 millones de toneladas producidas. La gran mayoría corresponde a la agricultura, que representa 93% del volumen total, mientras que la producción pecuaria aporta 6.9% y la pesca apenas 0.1%. Estas proporciones reflejan con claridad el predominio agrícola dentro de la actividad primaria estatal.
045 Datos de producción agrícol…
Cuando se revisan los ciclos productivos, se identifican tres categorías principales. Existen 20 cultivos de otoño-invierno, 37 de primavera-verano y 16 cultivos perennes. Cada grupo tiene una participación distinta tanto en superficie sembrada como en producción.
La mayor superficie sembrada corresponde al ciclo primavera-verano con 805 mil hectáreas, seguido por los cultivos perennes con 209 mil hectáreas. En contraste, el ciclo otoño-invierno ocupa apenas 26 mil hectáreas, lo que muestra una clara diferencia en el uso agrícola del territorio.
Sin embargo, la superficie no siempre coincide con el volumen obtenido. Cuando se analiza la producción total en toneladas, los cultivos perennes ocupan el primer lugar con 8.5 millones de toneladas, mientras que el ciclo primavera-verano produce 7.3 millones de toneladas. El ciclo otoño-invierno queda muy por debajo con 480 mil toneladas.
La perspectiva cambia otra vez cuando se analiza el valor económico de la producción. En este caso, los cultivos de primavera-verano generan 25,700 millones de pesos, posicionándose como los más importantes desde el punto de vista financiero. Los cultivos perennes producen 20,800 millones de pesos, mientras que los de otoño-invierno apenas alcanzan 700 millones de pesos.
La estructura productiva también depende del acceso al agua. En Chihuahua, 57% de la superficie agrícola es de riego, mientras que 43% corresponde a temporal. Este dato ayuda a explicar la estabilidad productiva de ciertos cultivos y el peso que tienen los distritos de riego en la región.
Cuando se examina la distribución territorial, algunos municipios destacan claramente por su superficie sembrada. Cuauhtémoc encabeza la lista con 11% del total estatal, equivalente a más de 114 mil hectáreas. Después aparece Namiquipa, con 10% de la superficie, alrededor de 103 mil hectáreas.
Otros municipios importantes son Ahumada, con 72 mil hectáreas, Guerrero, con cerca de 67 mil, y Buenaventura, que supera ligeramente las 66 mil hectáreas. Este grupo concentra una parte significativa de la actividad agrícola del estado.
Si se cambia el criterio y se observa el valor económico de la producción, el orden de los municipios se modifica parcialmente. Cuauhtémoc sigue ocupando el primer lugar, generando 8.7% del valor total estatal, lo que equivale a más de 4 mil millones de pesos.
En segundo lugar aparece Ahumada, con 8.2% del valor, seguido por Buenaventura con el mismo porcentaje. Después se encuentran Namiquipa, con 7.6%, y Janos, con 5.9%, lo que representa aproximadamente 2,787 millones de pesos.
La producción agrícola del estado se concentra principalmente en cinco cultivos. Estos productos representan una parte significativa del valor generado en el campo chihuahuense.
El primero es el algodón hueso, que alcanza un valor de 10,343 millones de pesos, equivalente a 21.9% de la producción agrícola estatal. Su volumen supera 802 mil toneladas, lo que lo convierte en uno de los pilares productivos de la región.
En segundo lugar se encuentra la nuez, con 8,417 millones de pesos, que representan 17.8% del valor agrícola. Aunque su volumen es menor que el de otros cultivos, con poco más de 101 mil toneladas, su valor comercial es considerablemente alto.
El tercer cultivo relevante es la manzana, con un valor de 7,235 millones de pesos, equivalente a 15.3% del total estatal. Su producción alcanza aproximadamente 569 mil toneladas, consolidando a Chihuahua como una de las regiones manzaneras más importantes del país.
En cuarto lugar aparece el maíz grano, con 5,192 millones de pesos de valor y 1.47 millones de toneladas producidas. Aunque su valor porcentual es menor, con 11% del total, su volumen es uno de los más altos dentro del estado.
El quinto cultivo destacado es el chile verde, que genera 4,526 millones de pesos, equivalentes a 9.6% del valor agrícola, con una producción cercana a 676 mil toneladas.
Además de conocer qué se produce, resulta útil observar cuándo está disponible cada cultivo. En el caso del algodón hueso, la producción se concentra en noviembre, diciembre y enero. Fuera de ese periodo prácticamente no existe disponibilidad.
Para la nuez, el calendario es aún más concentrado. Los meses relevantes son octubre, noviembre y diciembre, aunque diciembre por sí solo representa más de la mitad de la producción anual.
La manzana tiene su mayor disponibilidad entre agosto y octubre, con septiembre como el mes dominante, superando 60% de la producción. Durante el resto del año prácticamente no se registra oferta local.
En el caso del maíz grano, la mayor parte de la producción se concentra en noviembre y diciembre, meses que representan cerca de 90% de la disponibilidad anual.
Por último, el chile verde presenta un calendario diferente. Su disponibilidad se extiende de julio a diciembre, con producción mucho menor entre enero y junio.
Este conjunto de datos permite comprender la lógica productiva del estado. Chihuahua combina gran escala territorial, sistemas de riego importantes y cultivos con alto valor comercial, lo que explica su posición entre las entidades agrícolas más relevantes del país.
La estructura productiva también revela una fuerte concentración en algunos cultivos estratégicos. Algodón, nuez, manzana, maíz y chile verde dominan el panorama agrícola y determinan tanto el valor económico como los calendarios de cosecha.
Observar estas cifras ayuda a entender cómo se organiza la producción, qué regiones concentran la actividad agrícola y cuáles son los periodos del año en los que el estado tiene mayor presencia en los mercados. En conjunto, forman una imagen clara del papel que Chihuahua desempeña dentro de la agricultura mexicana.

