Episodio 433: Gana la batalla contra el virus del rugoso del tomate con Nunhems

Andy Zamudio nos presenta las variedades con resistencia al virus del rugoso del tomate de BASF Nunhems del portafolio del segmento de alta tecnología (cherry, grape, racimo), segmento para el cual no hay muchas alternativas de variedades resistentes, a pesar de la enorme necesidad que existe actualmente.

El virus del rugoso del tomate es un problema fitosanitario que llegó para quedarse, por lo que el uso de variedades resistentes es fundamental para garantizar la viabilidad de la producción, garantizando así el retorno sobre la inversión de la misma.


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En este episodio abordo de manera profunda el avance en variedades de tomate con resistencia al virus del rugoso, centrándome en el trabajo que está realizando BASF Nunhems en el segmento de alta tecnología. El virus del rugoso del tomate cambió por completo la forma de producir tomate, y hoy no es posible hablar de ciclos largos, alta inversión y estabilidad productiva sin considerar genética con resistencia comprobada.

La conversación se desarrolla junto con Andy Zamudio, quien comparte una visión muy clara de por qué la empresa decidió invertir con fuerza en este tipo de variedades. El tomate es la hortaliza de mayor consumo en México, Estados Unidos y Canadá, y México tiene una posición privilegiada para producir durante todo el año. Esa capacidad de producción continua obliga a contar con materiales confiables, sobre todo cuando se trata de ciclos largos que superan las 38 o 40 semanas de cosecha.

Queda claro que lanzar una nueva variedad no es un proceso simple ni rápido. Desarrollar una variedad comercial implica años de trabajo, equipos completos y una inversión muy alta. No se vende solo una semilla, se vende desempeño. El margen de error es mínimo porque cualquier falla genética puede comprometer toda la inversión del agricultor. Por eso el proceso involucra múltiples áreas: mejoramiento genético, desarrollo, evaluación en campo, validación comercial, producción de semilla, logística y atención al cliente.

Andy explica con claridad cómo interactúan estas áreas. El genetista trabaja en las cruzas y selección inicial; desarrollo valida el comportamiento en campo; desarrollo de producto genera datos duros de rendimiento, vigor y resistencia; el área comercial analiza el potencial de mercado; y finalmente la cadena de suministro garantiza semilla de calidad constante. Todo este engranaje debe funcionar sin fallas.

Al entrar en el contexto del virus del rugoso en México, el panorama es contundente. Desde su llegada entre 2018 y 2019, el virus obligó a replantear por completo los esquemas de producción. No solo afectó plantas, afectó protocolos, decisiones y confianza. Hoy el virus sigue presente, y aunque existen resistencias, estas deben acompañarse de un manejo integral. La genética por sí sola no basta, pero sin genética resistente el riesgo es inaceptable.

En sistemas de alta tecnología, el impacto es todavía mayor. Estamos hablando de ciclos de casi un año completo entre trasplante, cosecha y cierre. Perder una plantación por virus significa perderlo todo: inversión, tiempo, contratos y credibilidad. Por eso la resistencia genética se convierte en un requisito básico, no en un valor agregado.

A partir de ahí se presenta el portafolio actual de BASF Nunhems para tomate de alta tecnología con resistencia al rugoso. En tomate cherry destaca Vitalium, una variedad premium que combina alto sabor con resistencia sólida al virus. Esto es especialmente relevante porque las primeras generaciones de variedades resistentes sacrificaban calidad. Vitalium rompe con esa tendencia al mantener sabor, formato atractivo y rendimientos cercanos a 23–24 kg por metro cuadrado, incluso en ciclos largos sin ruptura de resistencia.

En el segmento cóctel se encuentra Marbelion, un tomate de 35 a 45 gramos que se distingue por su uniformidad, estabilidad de tamaño y alto vigor. La homogeneidad de fruta es clave para empaque y rendimiento, y Marbelion ha mostrado producciones superiores a los 40 kg por metro cuadrado en ciclos de 40 semanas bajo alta tecnología, con resistencia firme al virus del rugoso.

Para el segmento TOV, BASF Nunhems introduce Rombay, una variedad de 145 a 160 gramos enfocada a rendimiento y apariencia. Aquí el sabor no es el principal diferenciador, pero sí lo son la maduración uniforme, el color rojo intenso y la estética del racimo. La resistencia al rugoso en este segmento era una deuda pendiente, y Rombay entra a cubrir ese espacio con buen desempeño comercial.

Además, se menciona la próxima incorporación de Culturion, un cherry de 18 a 20 gramos que ampliará el portafolio y permitirá atender programas específicos como medleys o racimos más grandes, siempre con plantas capaces de sostener ciclos largos y altos niveles de radiación.

Un punto clave es entender que estas variedades no llegaron al mercado por casualidad. Más de 150 materiales fueron descartados antes de que estas tres avanzaran. La selección es extremadamente exigente y depende de una comunicación constante entre mercado, equipo comercial y genetistas. Si no se transmite con claridad qué necesita el agricultor y el comercializador, la genética avanza en la dirección equivocada.

El proceso de mejoramiento se basa en cruzas tradicionales y una base amplia de germoplasma. El genetista trabaja con parentales enfocados en vigor, sabor, calidad o resistencia, pero no sabe qué se expresará hasta que el material está en campo. La selección ocurre cuando el fenotipo habla. A partir de ahí se escala de decenas a cientos y luego miles de semillas, en un proceso que puede tomar más de seis años hasta llegar a una variedad comercial confiable.

Se aborda también la discusión sobre herramientas como CRISPR. Aunque se reconoce su potencial futuro, en tomate de especialidad todavía no es una vía inmediata. La estabilidad y previsibilidad que ofrecen las cruzas tradicionales siguen siendo clave para este segmento de alta inversión.

El futuro de la mejora genética en tomate apunta con claridad hacia paquetes completos de resistencias, mayor rendimiento y mayor eficiencia. La resistencia al virus del rugoso dejará de ser opcional y pasará a ser un rasgo base en todos los segmentos, desde alta hasta baja tecnología. Además, se buscan plantas más compactas, con mejor arquitectura, que reduzcan la dependencia de mano de obra, un recurso cada vez más escaso.

También se destaca la importancia de la precocidad. Salir antes al mercado puede marcar la diferencia en precio y rentabilidad. Menos días a cosecha permiten aprovechar ventanas comerciales y mejorar el flujo del ciclo productivo.

En la transición de genética a producto comercial, el rol del desarrollo de producto es central. Las decisiones se toman con base en datos comparativos contra variedades líderes del mercado. Si un material no es claramente superior, no avanza. No se libera una variedad solo por ser nueva, debe ser mejor.

La validación final ocurre en campos comerciales reales. Los llamados trial 2 se hacen directamente con agricultores líderes, bajo manejo comercial. Ahí no hay margen para simulaciones. Si la variedad no funciona, se descarta. Este proceso permite incorporar retroalimentación directa del agricultor y confirmar que lo observado en ensayos se reproduce en condiciones reales.

Una vez validada por el agricultor, entra el segundo filtro: el comercializador. Vida de anaquel, sabor y aceptación del consumidor definen si la variedad se consolida. En tomate de alta tecnología hay que convencer a dos clientes al mismo tiempo: productor y mercado.

Las expectativas se manejan con realismo. Se trabaja con seres vivos y no existen comportamientos 100 % garantizados. La empresa acompaña al agricultor con asesoría técnica, visitas periódicas y análisis de datos de clima, riego y manejo. La variedad aporta potencial, el agricultor aporta la ejecución.

El cierre del episodio deja un mensaje claro. La batalla contra el virus del rugoso no se gana con una sola herramienta. Se gana con genética sólida, manejo integral, datos, acompañamiento y comunicación constante. Las variedades resistentes de BASF Nunhems representan una pieza clave dentro de ese sistema, especialmente en un segmento donde el error no es opción.