Episodio 155: Datos de producción agrícola en Oaxaca

Datos de producción agrícola en Oaxaca

Descarga mi plantilla gratuita…

Prepara y ejecuta una conversación difícil en el trabajo


Entender cómo se produce la comida en un territorio permite comprender la estructura real del campo, las decisiones productivas y las oportunidades de desarrollo rural. Los datos presentados por SIAP y sintetizados en la Infografía Agroalimentaria 2019 muestran con claridad qué cultivos dominan, cómo se distribuye la tierra y qué regiones concentran la actividad agrícola.

Analizar estas cifras revela la importancia del sector primario, el peso de ciertos cultivos estratégicos y la forma en que se organiza la producción en un estado con fuerte presencia rural. A partir de información de SIAP se observa cómo la superficie cultivada, el valor económico y la estacionalidad definen la dinámica agrícola de Oaxaca.

Oaxaca es uno de los estados con mayor diversidad productiva del país. Su territorio abarca cerca de 93 960 kilómetros cuadrados, lo que representa alrededor del 4.8 % del territorio nacional. Esta extensión está organizada en 570 municipios, una característica que refleja la gran fragmentación administrativa y social del estado.

En 2018 la población superaba los 4.1 millones de habitantes. Una particularidad importante es que más de la mitad vive en zonas rurales. Aproximadamente 52.7 % de la población se encuentra en áreas rurales, mientras que el resto habita en zonas urbanas. Este dato explica en buena medida por qué el sector primario mantiene un peso relevante dentro de la economía estatal.

Más de la mitad de la población está en edad de trabajar. De ese grupo, una proporción significativa participa directamente en actividades del campo. Cerca del 30.7 % de la población ocupada trabaja en el sector primario, lo que confirma la fuerte dependencia económica de las actividades agropecuarias.

Dentro de ese sector primario, la agricultura domina de forma clara. Si se toma a quienes trabajan en el campo como el total del sector, se observa que el 90.3 % se dedica al subsector agrícola, mientras que el 6.5 % participa en actividades pecuarias y apenas el 3.2 % en pesca. Esta distribución evidencia que el motor productivo del estado sigue siendo la agricultura.

A nivel económico, Oaxaca aportó en 2018 cerca del 1.4 % del Producto Interno Bruto nacional, con un valor aproximado de 248 mil millones de pesos. Aunque su participación en el PIB nacional no es elevada, su relevancia dentro del sector agroalimentario es considerable.

Ese mismo año el estado se ubicó en tercer lugar nacional en volumen de producción agropecuaria y pesquera, alcanzando más de 19.7 millones de toneladas. La cifra confirma que el campo oaxaqueño tiene un peso considerable dentro del panorama productivo del país.

Cuando se desagrega ese volumen por subsector, aparece nuevamente la predominancia de la agricultura. Del total producido, 98.6 % corresponde al subsector agrícola, mientras que el pecuario aporta apenas 1.3 % y el pesquero únicamente 0.1 %. Es decir, prácticamente todo el volumen productivo del estado proviene del cultivo de plantas.

Otro aspecto clave para comprender la agricultura oaxaqueña es la forma en que se distribuyen los cultivos según el ciclo productivo. En el estado se identifican tres grandes ciclos agrícolas: cultivos perennes, cultivos de primavera-verano y cultivos de otoño-invierno.

Los cultivos perennes son los más numerosos. Se contabilizan 39 cultivos de este tipo, lo que refleja la importancia de especies que permanecen varios años en el terreno productivo. En segundo lugar aparecen 33 cultivos del ciclo primavera-verano, y finalmente 30 cultivos del ciclo otoño-invierno.

Si se observa la superficie sembrada, la diferencia entre ciclos es aún más evidente. Los cultivos perennes ocupan 671 mil hectáreas, lo que representa la mayor parte de la superficie agrícola del estado. Los cultivos de primavera-verano abarcan 516 mil hectáreas, mientras que los de otoño-invierno se limitan a unas 89 mil hectáreas.

Esta distribución también se refleja en el volumen producido. Los cultivos perennes generan más de 18.4 millones de toneladas, muy por encima del resto. En contraste, los cultivos de primavera-verano aportan alrededor de 712 mil toneladas, y los de otoño-invierno cerca de 342 mil toneladas.

El valor económico de la producción confirma la misma tendencia. Los cultivos perennes generan aproximadamente 13 900 millones de pesos, convirtiéndose en la principal fuente de valor agrícola en el estado. Los cultivos de primavera-verano aportan cerca de 3 300 millones de pesos, mientras que los de otoño-invierno alcanzan alrededor de 1 600 millones.

Uno de los rasgos estructurales más importantes del campo oaxaqueño es el predominio del temporal. Cerca del 93.1 % de la superficie agrícola depende de la lluvia, mientras que apenas el 6.9 % cuenta con riego. Este dato explica muchas de las limitaciones productivas del estado y también la variabilidad de rendimientos entre años.

Cuando se revisa la distribución territorial de la superficie sembrada, algunos municipios destacan claramente. El primer lugar lo ocupa San Juan Bautista Tuxtepec, con alrededor de 66 100 hectáreas cultivadas. Le siguen San Juan Cozocón con 48 900 hectáreas y San Juan Mazatlán con aproximadamente 42 800 hectáreas.

Otros municipios relevantes son Matías Romero Avendaño, con unas 35 600 hectáreas sembradas, y Santiago Llaveo, que alcanza cerca de 35 200 hectáreas. En conjunto, estos municipios concentran una proporción importante de la superficie agrícola estatal.

Si en lugar de superficie se analiza el valor económico generado, el orden cambia ligeramente, aunque algunos municipios se mantienen entre los principales. San Juan Bautista Tuxtepec sigue encabezando la lista, con un valor productivo cercano a 1 858 millones de pesos.

En segundo lugar aparece Villa de Tututepec, con aproximadamente 1 206 millones de pesos. Después se ubica Acatlán de Pérez Figueroa, con cerca de 1 056 millones, seguido nuevamente por San Juan Cozocón con unos 856 millones. Finalmente aparece San Juan Mazatlán, con alrededor de 730 millones de pesos generados.

Cuando se revisa la producción por cultivo, se observa que algunos productos concentran gran parte del valor agrícola del estado. El primero en la lista es el pasto, que representa aproximadamente 25 % del valor total de la producción agrícola.

El pasto genera cerca de 4 700 millones de pesos y alcanza un volumen superior a 13 millones de toneladas. Este dato refleja la importancia de los sistemas ganaderos que dependen de este recurso forrajero.

En segundo lugar aparece la caña de azúcar, con un valor cercano a 3 060 millones de pesos y una producción superior a 3.8 millones de toneladas. Este cultivo tiene un papel estratégico en varias regiones del estado.

Después se encuentra el maíz grano, uno de los cultivos más representativos de la agricultura mexicana. En Oaxaca genera alrededor de 2 700 millones de pesos y alcanza una producción de más de 700 mil toneladas.

Otros productos importantes son la papaya y el limón. La papaya aporta cerca de 1 999 millones de pesos con una producción superior a 314 mil toneladas. Por su parte, el limón genera alrededor de 1 300 millones de pesos y supera las 280 mil toneladas producidas.

Además del volumen y el valor económico, también resulta relevante observar la disponibilidad de estos productos a lo largo del año. Algunos cultivos mantienen una oferta relativamente constante, mientras que otros presentan picos muy marcados.

En el caso de los pastos, la disponibilidad es bastante uniforme durante todo el año. La producción se distribuye de manera relativamente constante entre enero y diciembre, sin un mes dominante.

La caña de azúcar muestra un patrón diferente. Su disponibilidad se concentra principalmente entre noviembre y abril, alcanzando su punto máximo en febrero, mes en el que se registra cerca del 20 % de la producción anual.

El maíz grano presenta una fuerte concentración hacia finales del año. Los meses más relevantes son octubre, noviembre, diciembre y enero, siendo diciembre el mes con mayor volumen, con aproximadamente 30 % de la producción anual.

En contraste, la papaya mantiene una disponibilidad relativamente estable durante todo el año. La oferta mensual oscila aproximadamente entre 6.4 % y 9.6 %, lo que significa que no existe un periodo claramente dominante.

Algo similar ocurre con el limón, cuya disponibilidad mensual se mantiene entre 6.7 % y 8.9 %. El único mes que sobresale ligeramente es noviembre, cuando la producción alcanza alrededor de 11 % del total anual.

En conjunto, todos estos datos muestran una agricultura diversa, con fuerte presencia de cultivos permanentes y una alta dependencia del temporal. También evidencian que la estructura productiva del estado está dominada por la agricultura, tanto en volumen como en valor económico, consolidando al campo como uno de los pilares de la actividad productiva en Oaxaca.