Episodio 225: Estrategia comercial de Netafim México con Ismael Soto

Estrategia comercial de Netafim México con Ismael Soto

Descarga mi plantilla gratuita…

Prepara y ejecuta una conversación difícil en el trabajo


La conversación explora cómo la tecnificación del riego, la eficiencia del agua, la productividad agrícola y la innovación tecnológica están redefiniendo la agricultura moderna. Ismael Soto, director comercial de Netafim México, explica cómo una estrategia bien diseñada puede transformar la manera en que los agricultores producen alimentos en un contexto de recursos cada vez más limitados.

También se analiza el papel de Netafim México en la expansión de soluciones de microirrigación, automatización agrícola, estrategias comerciales regionales y sustentabilidad productiva. A partir de la experiencia de Ismael Soto, se describen los retos reales del campo mexicano y las oportunidades para mejorar la rentabilidad del productor mediante tecnología.

La conversación inicia con la trayectoria profesional de Ismael. De formación ingeniero en electrónica, acumula más de dos décadas dentro de Netafim. A lo largo de ese tiempo ha ocupado distintos puestos hasta llegar a la dirección comercial en México. Desde esa posición, su trabajo consiste en diseñar estrategias para acercar la tecnología de microirrigación a los agricultores y demostrar que su adopción puede mejorar rendimiento, eficiencia y rentabilidad.

Explica que la microirrigación todavía no está completamente aprovechada en muchas regiones del mundo y menos en México. Una de las tareas centrales de la empresa es romper paradigmas. Muchos productores aún consideran que el riego tecnificado es costoso o innecesario, especialmente cuando han trabajado durante décadas con métodos tradicionales como el riego rodado o el temporal.

Sin embargo, las condiciones actuales están cambiando rápidamente. Cada año aumenta la población mundial, el agua disponible es menor y el cambio climático altera los ciclos agrícolas. Estas tres variables obligan a replantear la forma en que se producen alimentos. En ese contexto, el riego tecnificado deja de ser una opción y comienza a convertirse en una necesidad productiva.

Ismael señala que el objetivo de Netafim es ayudar a los agricultores a maximizar los recursos disponibles. La tecnología de microirrigación permite que el cultivo reciba agua y nutrientes exactamente cuando los necesita. Esto mejora el desarrollo de la planta y evita desperdicios. En términos simples, el sistema busca darle al cultivo lo que requiere en el momento correcto.

Otro tema importante es la presencia de la empresa en el país. Netafim organiza sus operaciones en seis regiones principales que cubren prácticamente todo el territorio nacional. Estas regiones incluyen Baja California, Sonora, el noroeste, el norte, el noreste, el Bajío-centro, el occidente y la zona del Golfo y sureste. Además de su fuerza de ventas directa, la compañía trabaja con una red amplia de distribuidores que le permite llegar a casi todas las zonas agrícolas.

A pesar de las ventajas evidentes de la tecnología, todavía existen obstáculos para su adopción. El principal es la inversión inicial. Un sistema de riego presurizado requiere tuberías, emisores, filtración, válvulas y otros componentes. Para algunos productores el costo puede parecer elevado. Sin embargo, la empresa insiste en que el análisis debe hacerse considerando la rentabilidad a mediano y largo plazo.

Otro factor que influye en la adopción es la experiencia previa de los agricultores. En algunos casos se han instalado sistemas de riego sin la asesoría técnica adecuada. Cuando el sistema no se maneja correctamente, los resultados no son los esperados y el productor concluye que la tecnología no funciona. En realidad, lo que faltó fue acompañamiento técnico.

Por esa razón, Netafim dedica muchos recursos al trabajo en campo. Una parte importante de su personal está constantemente visitando parcelas para asesorar a los productores. El objetivo es garantizar que el sistema se utilice correctamente y que el agricultor obtenga el beneficio esperado.

También se aborda el acceso de pequeños productores a esta tecnología. Aunque muchas personas asocian el riego tecnificado con grandes empresas agrícolas, existen soluciones adaptadas para superficies pequeñas. La empresa desarrolla sistemas modulares y kits familiares que pueden utilizarse incluso en parcelas reducidas.

Estos kits pueden cubrir desde superficies de aproximadamente 250 metros cuadrados hasta varias hectáreas. Además, algunos funcionan por gravedad y no requieren energía eléctrica, lo que facilita su uso en zonas rurales con infraestructura limitada. La idea es diseñar soluciones a la medida de cada productor.

El tema de la sequía aparece como un punto central en la conversación. Durante los últimos años gran parte del territorio mexicano ha experimentado condiciones de escasez hídrica. Incluso regiones históricamente lluviosas han tenido periodos prolongados sin precipitaciones.

Esto ha provocado que regiones como el sureste del país comiencen a considerar la tecnificación del riego. Tradicionalmente estas zonas dependían del temporal, pero la variabilidad climática está obligando a los productores a buscar alternativas que les permitan estabilizar la producción.

En el norte del país la situación es todavía más crítica. Estados con agricultura intensiva y cultivos de alto valor necesitan asegurar el suministro de agua para mantener su productividad. En estas zonas el riego por goteo se ha convertido en una herramienta clave para enfrentar la escasez.

Cuando se habla de Netafim, muchas personas piensan exclusivamente en riego por goteo. Ismael explica que, aunque la empresa fue pionera en esa tecnología, su portafolio actual es mucho más amplio. La compañía ofrece soluciones completas que incluyen sistemas de bombeo, filtración, válvulas, automatización y sensores.

La automatización está ganando importancia porque permite reducir el uso de mano de obra en tareas repetitivas. En lugar de abrir y cerrar válvulas manualmente, los sistemas automatizados permiten gestionar el riego de manera precisa y programada.

Los sensores también juegan un papel relevante. Permiten monitorear variables del suelo y del cultivo para tomar decisiones más acertadas sobre riego y fertilización. Todo esto forma parte de un enfoque integral que busca optimizar el manejo del agua y los nutrientes.

Además del aspecto técnico, Ismael destaca la importancia de las habilidades humanas dentro de la empresa. Los profesionales que trabajan en Netafim deben ser vistos como asesores y no como vendedores. La prioridad es ayudar al agricultor a resolver problemas reales en su producción.

El enfoque se basa en generar confianza y construir relaciones a largo plazo. La venta es consecuencia del valor que percibe el productor después de implementar la tecnología y ver resultados positivos en su campo.

La sustentabilidad es otro eje importante de la estrategia. Aunque el riego por goteo mejora el uso del agua, también implica el uso de materiales plásticos. Con el crecimiento de esta tecnología, la cantidad de plástico agrícola en los campos podría aumentar.

Para enfrentar este problema, la empresa impulsa proyectos de reciclaje de cintilla y otros materiales utilizados en los sistemas de riego. Uno de los proyectos más relevantes es la instalación de una planta de reciclaje en Sinaloa, diseñada para recolectar plástico agrícola y reincorporarlo a la cadena productiva.

La idea es cerrar el ciclo del material. El plástico se retira del campo, se procesa y se utiliza nuevamente para fabricar productos agrícolas, manteniendo estándares estrictos de calidad.

Finalmente, se presentan algunos ejemplos de proyectos a gran escala. Uno de los más interesantes se desarrolla en la región de La Laguna con el cultivo de alfalfa. Tradicionalmente se pensaba que el goteo no funcionaba para este cultivo en esa zona. Sin embargo, mediante un modelo de servicio en el que la empresa instala y opera el sistema de riego, se han logrado resultados exitosos.

El modelo consiste en que el productor se enfoca en su negocio principal mientras la empresa gestiona el sistema de riego durante varios años. Con este esquema se han expandido proyectos que inicialmente comenzaron con 100 hectáreas y posteriormente crecieron a miles.

De cara al futuro, Netafim planea continuar expandiendo su presencia en nuevas regiones y cultivos. La estrategia incluye fortalecer su red de distribuidores, desarrollar nuevos productos y crear modelos financieros que faciliten la adopción del riego tecnificado.

Uno de los cultivos donde se busca impulsar la conversión tecnológica es el maíz, debido a la enorme superficie que ocupa en el país. También se trabaja en algodón, alfalfa y otros cultivos de gran extensión que enfrentan condiciones de sequía.

La conclusión es clara: la agricultura del futuro dependerá cada vez más de tecnología, eficiencia hídrica y manejo inteligente de recursos. En un contexto donde el agua es limitada y la demanda de alimentos sigue creciendo, la tecnificación del riego se perfila como una de las herramientas más importantes para garantizar la producción agrícola.