Episodio 597: Por qué regar menos puede mejorar tu cosecha
Sembratica — Banner

Episodio 597: Por qué regar menos puede mejorar tu cosecha

¿Es posible producir fruta de mayor calidad utilizando menos agua? El riego deficitario controlado demuestra que sí, siempre que la restricción ocurra en el momento correcto. Esta práctica convierte el estrés hídrico moderado en una herramienta de manejo, capaz de mejorar atributos comerciales sin comprometer necesariamente el rendimiento del cultivo.

La investigación desarrollada por la Universidad de Adelaida y el CSIRO muestra por qué regar más no siempre mejora la cosecha. Comprender la fisiología, elegir la ventana fenológica y medir la respuesta de la planta permite ahorrar agua, limitar riesgos y elevar la calidad de frutos destinados al mercado agrícola.

Parto de una premisa que contradice una práctica muy extendida: más agua no siempre significa mejor fruta. Cuando una planta recibe agua sin limitaciones, suele destinar recursos al crecimiento vegetativo: hojas, ramas y tejido nuevo. Ese desarrollo puede ser conveniente, pero no necesariamente produce frutos con mayor concentración de azúcares, color, aroma o compuestos de interés.

El riego deficitario controlado consiste en reducir el aporte de agua durante periodos específicos del ciclo del cultivo, sin hacerlo permanentemente. La clave está en aplicar la restricción en la fase correcta, cuando un déficit moderado puede modificar la respuesta de la planta sin provocar una pérdida significativa de rendimiento, calibre o calidad.

Al percibir una disponibilidad limitada de agua, la planta activa respuestas fisiológicas. El ácido abscísico favorece el cierre parcial de los estomas, disminuye el crecimiento vegetativo y modifica la distribución de recursos. En algunos cultivos, esta respuesta contribuye a concentrar azúcares, polifenoles y compuestos aromáticos. No se busca hacer sufrir a la planta, sino provocar una reacción útil.

La ventana adecuada cambia según la especie y la etapa fenológica. En vid puede ubicarse entre el amarre del fruto y el envero. En frutales de hueso puede aplicarse después de la cosecha. Olivo, almendro y pistachero suelen responder bien en periodos de menor crecimiento. Cítricos y melocotonero requieren mayor precisión, porque un error de calendario puede afectar el calibre, la acidez o la maduración.

El riesgo principal aparece cuando se confunden estrés controlado y estrés accidental. Reducir el riego por costumbre, aplicar un porcentaje fijo o esperar a que la hoja se vea caída puede llevar a intervenir demasiado tarde. Para entonces, la planta quizá acumule varios días de déficit y el efecto deje de ser favorable. Por eso considero indispensable medir antes de reducir el riego.

El potencial hídrico foliar, los sensores de humedad, las cámaras de presión, las sondas y los datos meteorológicos permiten conocer la respuesta de la planta. La tecnología no sustituye el conocimiento agronómico; lo vuelve más preciso. Sirve para decidir cuánto reducir, durante cuánto tiempo y en qué momento recuperar el aporte normal.

Una variante especialmente interesante es el secado parcial de raíces. Se riega una parte del sistema radicular mientras la otra permanece seca, y después se alternan ambos lados. La zona seca mantiene la señal hormonal de alerta, mientras la zona húmeda ayuda a conservar la fotosíntesis y el funcionamiento. Así puede disminuirse el consumo de agua sin asumir todo el costo productivo de un déficit uniforme.

Los resultados también dependen del cultivo. En tomate pueden aumentar azúcares, ácidos y compuestos volátiles relacionados con el sabor. En algunos frutales, la concentración de azúcares se explica por ajuste osmótico o por una ligera deshidratación del fruto. En cítricos, aumentar simultáneamente azúcar y acidez puede modificar el índice de madurez de modo inconveniente. Concluyo que el agua debe manejarse como una herramienta agronómica: exige conocer variedad, suelo, clima, etapa fenológica y respuesta fisiológica para mejorar la calidad comercial sin convertir el ahorro en pérdida productiva innecesaria.

Olmo Axayacatl Bastida Cañada

Soy Olmo Axayacatl Bastida Cañada, un profesional agrícola que ayuda a profesionales agrícolas con perfil técnico a desarrollar habilidades humanas que los proyecten en el mundo laboral. Visita mi web personal

El noticiero del agro

Suscríbete a las noticias