Episodio 596: Producimos más comida pero nutre menos
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Episodio 596: Producimos más comida pero nutre menos

Producir más toneladas ya no garantiza producir mejores alimentos. La evidencia revisada muestra una posible pérdida de nutrientes en cultivos, impulsada por el fitomejoramiento centrado en rendimiento, el aumento del CO₂ y la degradación del suelo. El reto ya no es solo alimentar, sino nutrir mejor a gran escala.

El análisis conecta la investigación agrícola con el trabajo de HarvestPlus y CGIAR para explicar qué está cambiando y qué puede corregirse. Aquí está la oportunidad: medir nutrientes, recuperar micronutrientes del suelo y seleccionar variedades biofortificadas antes de que el mercado las convierta cada vez más en una exigencia

Partimos de una paradoja: Hoy producimos más alimento que en cualquier otro momento, pero eso no significa que cada bocado aporte más nutrientes. Una naranja puede verse igual que hace setenta años y, aun así, contener menos hierro, calcio u otros componentes. El cambio no aparece en la etiqueta, pero obliga a distinguir entre llenar el estómago y nutrir de verdad.

Al revisar décadas de información sobre cultivos de huerta, investigadores encontraron descensos conjuntos en proteína, calcio, fósforo, hierro, riboflavina y vitamina C. No todos los alimentos ni todos los nutrientes siguieron exactamente la misma trayectoria, pero el patrón merece atención. El rendimiento creció más rápido que la densidad nutricional, porque durante mucho tiempo el sistema premió toneladas, resistencia y adaptación, sin medir con igual importancia la capacidad de absorber o concentrar nutrientes.

Identifico tres fuerzas principales. La primera es la selección genética enfocada casi exclusivamente en rendimiento. La segunda es el aumento del dióxido de carbono, que acelera el crecimiento y genera un efecto de dilución: La planta produce más biomasa, pero distribuye los nutrientes disponibles en un volumen mayor. La tercera es el deterioro del suelo, especialmente la falta de zinc en terrenos calcáreos, alcalinos o pobres en materia orgánica.

Entonces vemos consecuencias desiguales. Cuando el arroz, el trigo o el maíz son la base de la dieta, una reducción de hierro, zinc o proteína tiene mayor impacto que en poblaciones capaces de compensarla con alimentos diversos o suplementos. La pérdida de densidad nutricional no afecta igual a todos los platos ni países. El problema combina agronomía, nutrición, economía y desigualdad.

Eso sí, comparar datos de 1950 con mediciones de 1999 (e incluso con las de 2026) implica enfrentar diferencias en instrumentos, protocolos, muestras y variedades. En muchos casos no puede afirmarse con seguridad que un alimento específico perdió nutrientes, y algunos valores incluso aumentaron. Por eso, no podemos hablar de un colapso generalizado, sino de señales consistentes, mecanismos agronómicos plausibles y riesgos que justifican medir mejor.

La respuesta más concreta es la biofortificación. Si durante décadas seleccionamos plantas por volumen, también podemos seleccionarlas por hierro, zinc o provitamina A sin sacrificar el rendimiento necesario para el productor. Programas como HarvestPlus muestran que el mejoramiento convencional puede elevar la calidad nutricional de frijol, maíz, camote, arroz y yuca. Más de treinta millones de personas ya se beneficiaron con estas variedades. Esto convierte la nutrición en una variable de diseño, no en un resultado accidental.

Para mí, la decisión estratégica es clara: El rendimiento ya no puede ser la única métrica. Semillas, manejo del suelo, fertilización con micronutrientes, trazabilidad y certificación deben trabajar juntos. Además de producir más, será necesario demostrar qué aporta cada cosecha.

La oportunidad comercial también cambia. Compradores institucionales y consumidores informados empiezan a valorar alimentos con mayor densidad nutricional. Quien aprenda a medirla, mejorarla y comunicarla tendrá una ventaja. La pregunta relevante frente a una cosecha récord deja de ser solamente cuántas toneladas produjo. Ahora también necesito preguntar: ¿Qué tanto nutre?

Olmo Axayacatl Bastida Cañada

Soy Olmo Axayacatl Bastida Cañada, un profesional agrícola que ayuda a profesionales agrícolas con perfil técnico a desarrollar habilidades humanas que los proyecten en el mundo laboral. Visita mi web personal

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