Episodio 079: Datos de producción agrícola en Guerrero

La agricultura de Guerrero se entiende mejor cuando se observan volumen de producción, valor económico, distribución de cultivos, superficie agrícola y temporadas productivas. Con datos recopilados por SIAP, se examina cómo se organiza la producción estatal y qué cultivos sostienen la economía agrícola del estado.

Comprender estas cifras permite identificar cultivos dominantes, municipios más productivos, temporadas de cosecha, estructura agrícola estatal y dependencia del temporal. Los datos de SIAP muestran con claridad qué actividades agrícolas generan mayor valor y cómo se distribuye la producción a lo largo del año.


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La producción agrícola en Guerrero se puede entender mejor cuando primero se revisa el contexto social y económico del estado. Guerrero cuenta con 81 municipios y una población que supera los 3.6 millones de habitantes. Esto representa cerca del 2.9% de la población nacional. Un rasgo importante es que una parte considerable de la población participa en actividades del sector primario, lo que refleja el peso que la agricultura tiene dentro de la economía regional.

Al analizar la estructura de la población, se observa que 59.4% de los habitantes se encuentran en edad de trabajar. Dentro de ese grupo, 32.7% se dedica al sector primario. Si se examina la distribución interna de este sector, se aprecia con claridad que la actividad agrícola domina ampliamente, ya que aproximadamente el 95.7% de quienes participan en el sector primario lo hacen dentro de la agricultura. La ganadería y la pesca representan porcentajes mucho menores.

Cuando se revisa el desempeño productivo general del estado, aparece otro dato importante. En 2018 Guerrero ocupó el lugar 19 a nivel nacional en volumen de producción agropecuaria y pesquera. Durante ese año se produjeron poco más de 5.9 millones de toneladas. De ese volumen total, la agricultura representó el 96.6%, mientras que la producción pecuaria aportó alrededor del 3% y la pesca apenas el 0.4%.

Esto muestra que la economía rural del estado depende en gran medida de la producción agrícola. Por esa razón resulta importante analizar cómo se distribuyen los cultivos en el territorio y qué ciclos agrícolas predominan.

En Guerrero se cultivan diferentes tipos de productos que corresponden a tres ciclos agrícolas principales: otoño-invierno, primavera-verano y cultivos perennes. Durante 2018 se registraron 42 cultivos de ciclo otoño-invierno, 40 cultivos de primavera-verano y 39 cultivos perennes.

Sin embargo, la importancia de cada grupo cambia cuando se analiza el volumen producido. En este caso, los cultivos perennes concentran la mayor parte de la producción, ya que aportan aproximadamente 67.8% del volumen total. Esto equivale a más de 3.8 millones de toneladas.

Los cultivos del ciclo primavera-verano ocupan el segundo lugar en volumen con alrededor de 1.5 millones de toneladas. Finalmente, los cultivos de otoño-invierno representan una proporción mucho menor, con cerca de 379 mil toneladas producidas, lo que equivale a aproximadamente 6.7% del total estatal.

La distribución cambia cuando se observa la superficie sembrada. En este caso, los cultivos de primavera-verano son los que ocupan más área agrícola. Durante 2018 se sembraron más de 527 mil hectáreas bajo este ciclo. En segundo lugar se encuentran los cultivos perennes con aproximadamente 315 mil hectáreas, mientras que los cultivos de otoño-invierno apenas superan las 48 mil hectáreas.

Esta diferencia muestra que algunos cultivos requieren mayor superficie para producir menores volúmenes, mientras que otros, especialmente los perennes, pueden generar grandes cantidades de producción en superficies relativamente menores.

Otro indicador importante es el valor económico de la producción. Cuando se analizan los ingresos generados por cada grupo de cultivos se observa que los cultivos perennes generan más de la mitad del valor agrícola del estado. En 2018 representaron el 50.1% del valor total, lo que equivale a más de 7,900 millones de pesos.

En segundo lugar se encuentran los cultivos de primavera-verano, que aportaron cerca del 40% del valor de producción, equivalente a aproximadamente 6,300 millones de pesos. Muy por debajo aparece el ciclo otoño-invierno, con alrededor del 9.9% del valor total.

Otro aspecto clave para entender la agricultura del estado es la disponibilidad de agua. En Guerrero predomina la agricultura de temporal. Aproximadamente 85.4% de la superficie agrícola depende de las lluvias, mientras que solo el 14.6% cuenta con sistemas de riego. Esta condición influye directamente en los tipos de cultivos que se siembran y en la estabilidad de la producción.

Al revisar la distribución territorial de la agricultura aparecen municipios que destacan por su superficie sembrada. Entre ellos sobresale Tecpan de Galeana con más de 50 mil hectáreas cultivadas. Después se encuentran Atoyac de Álvarez, San Marcos, Ometepec y Acapulco de Juárez.

Cuando el análisis se enfoca en el valor económico generado, algunos municipios repiten posiciones destacadas. Tecpan de Galeana encabeza nuevamente la lista con aproximadamente 1,800 millones de pesos generados en producción agrícola. Le siguen Acapulco de Juárez, Atoyac de Álvarez, Petatlán y San Marcos.

Estos municipios concentran una parte importante de la actividad agrícola del estado, lo que refleja tanto la disponibilidad de tierras productivas como la presencia de cultivos con mayor valor comercial.

En cuanto a los cultivos específicos, cinco productos destacan claramente dentro de la economía agrícola estatal. El maíz grano ocupa el primer lugar en valor de producción. Durante 2018 generó cerca de 5,300 millones de pesos y alcanzó un volumen de aproximadamente 1.3 millones de toneladas.

El segundo cultivo más importante es el mango. Este fruto generó alrededor de 2,100 millones de pesos y superó las 385 mil toneladas producidas. Guerrero es reconocido por su producción de mango, especialmente en regiones costeras donde el clima favorece su desarrollo.

En tercer lugar aparecen los pastos. Aunque no siempre se especifica qué especies se incluyen dentro de esta categoría, su importancia económica es notable. En conjunto generaron cerca de 2,100 millones de pesos y alcanzaron un volumen que supera los 2.9 millones de toneladas.

El cuarto cultivo relevante es la copra, que corresponde al producto derivado del coco. Este cultivo generó alrededor de 1,700 millones de pesos y produjo más de 190 mil toneladas durante el año analizado.

Finalmente aparece el melón, que ocupa el quinto lugar en valor de producción. Este cultivo generó aproximadamente 603 millones de pesos con un volumen cercano a 98 mil toneladas.

Cada uno de estos cultivos tiene una distribución diferente a lo largo del año. El maíz grano presenta su mayor disponibilidad entre noviembre y enero, meses en los que se concentra la mayor parte de la cosecha. Después de ese periodo, la disponibilidad disminuye considerablemente.

El mango tiene una distribución más amplia durante el año. Aunque se puede encontrar en varios meses, la mayor disponibilidad se registra entre marzo y julio, periodo en el que la producción supera el 12% mensual.

En el caso de los pastos, la producción se distribuye de forma relativamente uniforme durante todo el año. Solo algunos meses presentan ligeros aumentos, pero en general la disponibilidad se mantiene constante.

La copra también muestra una producción bastante estable a lo largo de los doce meses. En ningún momento del año la disponibilidad baja del 6%, lo que indica una producción continua.

El melón presenta una situación completamente distinta. La producción se concentra de manera muy marcada en marzo, mes que representa cerca del 58% del total anual. Abril y mayo también aportan una parte importante, pero fuera de esos meses la disponibilidad es prácticamente inexistente dentro del estado.

En conjunto, estas cifras permiten entender cómo se organiza la producción agrícola en Guerrero. La combinación de cultivos perennes, producción de temporal y concentración territorial define el funcionamiento del sistema agrícola estatal. Los datos muestran con claridad cuáles son los productos que sostienen la economía agrícola y cómo se distribuyen a lo largo del año.