Episodio 235: Importancia actual y perspectivas del agromarketing con Diana Mercado

Importancia actual y perspectivas del agromarketing con Diana Mercado
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El crecimiento de los negocios agrícolas ya no depende solo de producir más o mejor. También exige estrategia comercial, posicionamiento, marca y comunicación clara. En esta conversación, Diana Mercado, especialista en marketing agropecuario y fundadora de Zoo Inc, explica cómo el agromarketing puede transformar la manera en que las empresas agrícolas se dan a conocer y venden.

Durante la charla se analizan errores frecuentes, oportunidades poco aprovechadas y el enorme espacio de crecimiento que existe en el marketing del campo. Diana Mercado comparte ejemplos reales, procesos de trabajo y recomendaciones prácticas para que los agroempresarios entiendan por qué vender mejor es tan importante como producir bien.

El marketing dentro del sector agropecuario suele malinterpretarse. Muchas empresas lo reducen a la elaboración de gorras, calendarios o materiales promocionales, cuando en realidad se trata de una disciplina que integra estrategia, comunicación y ventas. Desde esta perspectiva, el marketing funciona como el eje que organiza la forma en que una empresa se presenta ante su mercado y cómo convierte ese reconocimiento en oportunidades de negocio.

La explicación parte de algo simple: el marketing sirve para darse a conocer, generar confianza y finalmente vender. Sin embargo, en el sector agrícola todavía existe la percepción de que no es necesario porque los clientes llegan por recomendación o por trayectoria familiar. Ese pensamiento es uno de los errores más comunes. La recomendación funciona, pero las herramientas digitales multiplican ese efecto y permiten que una empresa llegue a muchas más personas en menos tiempo.

Otro error frecuente consiste en delegar la comunicación a alguien sin preparación. Es común que las empresas entreguen la gestión de redes sociales o la página web a un familiar o a alguien que “sabe usar la computadora”. Aunque cualquiera puede publicar contenido, eso no significa que exista una estrategia de marketing detrás. El resultado suele ser comunicación desordenada, mensajes poco claros o una imagen que no conecta con el cliente real.

En términos generales, evitar esos dos errores ya coloca a una empresa agrícola por delante de una gran parte del sector. Esto ocurre porque la industria agropecuaria todavía se encuentra rezagada respecto a otras industrias en temas de marketing y comunicación. Mientras sectores como tecnología o consumo masivo utilizan herramientas avanzadas de publicidad, muchas empresas agrícolas apenas comienzan a desarrollar páginas web, identidad visual o presencia digital.

Ese rezago también representa una oportunidad enorme. Quienes adopten estrategias de marketing con mayor rapidez podrán diferenciarse y posicionarse antes que sus competidores.

El trabajo de marketing comienza con algo fundamental: conocer al cliente. Esto implica entender no solo datos básicos como edad, ubicación o actividad económica, sino también aspectos más profundos relacionados con intereses, necesidades y preocupaciones. Conocer al cliente a nivel psicográfico permite construir mensajes que realmente conecten con su realidad.

Después de comprender al cliente, el siguiente paso es analizar el entorno. Esto incluye estudiar la competencia, identificar tendencias del sector y entender factores políticos o económicos que puedan afectar al mercado. Este análisis permite descubrir oportunidades y detectar qué lugar puede ocupar una empresa dentro de la industria.

Una vez hecho ese diagnóstico aparece la propuesta de valor, que responde a una pregunta central: qué hace diferente a una empresa frente a sus competidores. Definir esta diferencia es esencial para construir el mensaje que se comunicará al mercado.

Posteriormente se establecen objetivos. No todas las empresas buscan lo mismo. Algunas quieren aumentar ventas, otras mejorar su reputación o ampliar su presencia en nuevos mercados. Los objetivos determinan las tácticas que se utilizarán.

Las tácticas pueden incluir múltiples acciones: presencia en eventos del sector, producción de contenido digital, creación de páginas web, campañas en redes sociales o generación de materiales visuales. Todo esto debe organizarse dentro de un plan que incluya calendario, presupuesto y responsables.

Una parte clave del proceso es medir resultados. El marketing no se trata de ejecutar acciones una sola vez, sino de lanzar estrategias, analizar resultados y ajustar constantemente. Los mercados cambian, las audiencias evolucionan y las empresas deben adaptarse continuamente.

Otro aspecto importante es la correcta identificación del mercado objetivo. Muchas empresas creen que su cliente ideal es uno, cuando en realidad quien compra su producto pertenece a otro segmento. Cuando ocurre esta situación es necesario realizar investigación de mercado.

Ese análisis puede incluir entrevistas, observación en puntos de venta o conversaciones con distribuidores y clientes. El objetivo es obtener evidencia real sobre quién compra el producto y por qué lo hace. Con esa información se pueden ajustar mensajes, precios o incluso el diseño del producto.

Las redes sociales también forman parte central de la estrategia actual. Sin embargo, no todas las plataformas funcionan igual para el sector agrícola. En muchos casos, las redes más efectivas son Facebook y LinkedIn.

Facebook permite llegar a una gran cantidad de usuarios y es una plataforma donde muchos productores, técnicos y empresas del sector ya tienen presencia. LinkedIn, por su parte, funciona como un espacio de networking profesional donde se desarrollan relaciones comerciales entre empresas.

Además de estas redes, otra herramienta importante es WhatsApp Business, que permite organizar catálogos, automatizar respuestas y enviar información a listas de contactos. Para muchas empresas agrícolas, esta plataforma funciona como un canal directo de atención al cliente.

El contenido que se publica en redes también ha cambiado. Durante mucho tiempo predominaban publicaciones centradas exclusivamente en productos o características técnicas. Hoy las audiencias buscan algo distinto: empresas más cercanas y humanas.

Por ello se recomienda compartir contenido relacionado con el trabajo diario en el campo, fotografías del equipo, visitas a cultivos o experiencias reales de trabajo. Este tipo de contenido conecta mejor con la audiencia porque refleja la realidad del sector.

La producción de contenido tampoco necesita ser complicada. Una fotografía tomada con el celular en campo puede convertirse en una publicación útil si transmite una experiencia auténtica. Lo importante es mostrar la actividad diaria de la empresa y mantener una comunicación constante.

Otra práctica que puede funcionar en el sector es el uso de humor sencillo o meme marketing, siempre que se mantenga un tono respetuoso. El objetivo de este tipo de contenido es generar cercanía y hacer que la marca permanezca en la memoria de las personas.

En el fondo, el marketing agrícola busca algo simple: construir relaciones duraderas con el mercado. Cuando una empresa logra posicionarse como confiable, cercana y profesional, aumenta la probabilidad de que los clientes la recuerden cuando necesiten un producto o servicio.

El sector agropecuario está experimentando cambios importantes. Nuevas generaciones están entrando a los negocios familiares, las herramientas digitales se han vuelto indispensables y la pandemia aceleró la adopción tecnológica. Todo esto está empujando al campo hacia una etapa donde el marketing será cada vez más relevante.

La conclusión es clara. Las empresas agrícolas que integren estrategia, comunicación profesional y presencia digital tendrán mayores oportunidades de crecimiento. El marketing no reemplaza la calidad del producto, pero sí permite que esa calidad sea visible para el mercado. Cuando producción y comunicación trabajan juntas, el negocio agrícola tiene muchas más posibilidades de expandirse.

Olmo Axayacatl Bastida Cañada

Soy Olmo Axayacatl y ayudo a ingenieros agrónomos con 3-7 años de experiencia, que sienten que ya saben mucho técnicamente pero que no los reconocen ni les dan más responsabilidades. Los ayudo a comunicar mejor su valor, ganar visibilidad dentro de su organización y dar el salto a puestos de decisión. El agro avanza cuando su gente también avanza.