Episodio 508: Cómo nos fue en el Greentech Americas 2025 con Tonatiuh Quiñones

Cómo nos fue en el Greentech Americas 2025 con Tonatiuh Quiñones

Junto con mi amigo Tonatiuh Quiñones, del podcast Agronauta, conversamos sobre nuestra experiencia en el Greentech Americas 2025. Cada uno asistió con un objetivo distinto a este evento, que reúne al sector más tecnificado de la agricultura mexicana, por lo que me pareció interesante comparar nuestras impresiones.

Al final, cada opinión depende de la experiencia vivida en la feria. Algunos me comentaron que el próximo año no colocarán stand, pues los resultados no fueron los esperados; mientras que otros aseguraron que no pueden darse el lujo de faltar, ya que es el evento que más ventas les genera en todo el año.

Este episodio nace desde un lugar muy concreto: la experiencia directa de estar en el GreenTech Americas 2025, caminarlo, observarlo y, sobre todo, conversar con quienes realmente están moviendo la agricultura tecnificada en México. Compartir espacio con Tonatiuh fue clave, porque aunque trabajamos en proyectos similares, pocas veces coincidimos físicamente. Estos eventos permiten eso: contrastar miradas, validar percepciones y aterrizar ideas que normalmente se quedan en lo digital.

GreenTech Americas se confirma como la feria más sólida de agricultura protegida y tecnología agrícola en el país. No es un evento masivo ni folclórico; es técnico, limpio, ordenado y con una clara influencia neerlandesa. Se nota el estándar europeo en la curaduría, en la logística y en el tipo de empresas que participan. Aquí no se viene a pasear: se viene con agenda, con objetivos y con decisiones que pesan millones.

Uno de los puntos más relevantes es el perfil del asistente. Este evento no está pensado para el agricultor tradicional ni para estudiantes. El público es ejecutivo, técnico, inversionista o desarrollador de proyectos. Gente que sabe lo que busca y va directo a ello. Por eso casi no se ven vueltas sin rumbo. Quien ya cerró lo que tenía que cerrar, se va. El networking ocurre, pero no es casual: es quirúrgico.

Desde la mirada de Tonatiuh, el foco estuvo puesto en la tecnología dura. Sensores, automatización, IoT, big data, inteligencia artificial y plataformas de gestión. Sin embargo, aquí aparece una observación clave: hubo menos innovación visible que en ediciones anteriores. No porque no exista, sino porque muchas tecnologías ya dejaron de presentarse como novedad y pasaron a ser parte del paquete estándar. La inteligencia artificial, por ejemplo, ya no se vende como promesa, sino como funcionalidad integrada.

Esto es una señal clara de madurez del sector. Cuando algo deja de anunciarse con luces y pasa a estar implícito, es porque el mercado ya lo asimiló. Plataformas de gestión climática, control de invernaderos y análisis predictivo ahora incluyen IA como si fuera electricidad: no se discute, se asume.

Aun así, llamó la atención la ausencia de startups y emprendimientos pequeños, sobre todo en sensores o visión computacional. En años anteriores había más propuestas experimentales. Hoy el piso está dominado por empresas consolidadas. Menos riesgo, más estructura. Eso dice mucho del momento que vive el agro tecnificado: cautela, pero también profesionalización.

Otro punto relevante fue lo que no estuvo. Poca presencia asiática, especialmente china. En ediciones pasadas era evidente su avance. Esta vez, casi inexistente. Tampoco hubo mucha oferta en iluminación, ventilación avanzada o tecnologías ornamentales. Todo esto sugiere un ajuste de mercado, posiblemente influido por el contexto global y las tensiones comerciales.

Desde mi perspectiva, el evento se vivió con un ambiente de incertidumbre poco habitual en el sector agrícola. El tema de los posibles aranceles de Estados Unidos estuvo en prácticamente todas las conversaciones. No como rumor, sino como una nube constante. Nadie tiene claridad. Nadie sabe si seguir invirtiendo, frenar proyectos, cambiar cultivos o buscar otros mercados. Esa duda paraliza, y se notaba.

Lo interesante es que no se trata solo de miedo, sino de estrategia. Muchos actores ya están ajustando decisiones. Algunos detuvieron inversiones. Otros están esperando. La confianza, que es combustible del agroexportador, está en pausa. Y eso tiene efectos inmediatos en tecnología, expansión y contratación de servicios.

Aun así, GreenTech sigue siendo el lugar correcto para estar si trabajas con proyectos tecnificados, invernaderos o agronegocios intensivos. No es comparable con expos agrícolas tradicionales. Aquí no compite con ferias de campo abierto. Juega en otra liga. Más cercana a eventos como ferias industriales o tecnológicas que a expos ganaderas.

El diseño del Centro de Convenciones de Querétaro acompaña bien esta lógica. Espacios funcionales, múltiples niveles, buena circulación. Aunque caminarlo cansa —y vaya que cansa—, permite encuentros constantes. Subir, bajar, reencontrarte, retomar conversaciones. El networking ocurre incluso cuando no lo buscas.

Algo que funcionó especialmente bien fueron los eventos dentro de los stands: café, brindis, demostraciones pequeñas. No se necesitan hectáreas para mostrar valor. Un modelo bien explicado o una prueba controlada comunica más que un invernadero completo.

En cuanto a áreas de mejora, quizá haría falta un componente demostrativo más tangible para ciertas tecnologías aún poco conocidas en México, como reflectores energéticos o soluciones avanzadas de iluminación. No es sencillo por el tipo de recinto, pero podría explorarse con maquetas o simulaciones más inmersivas.

El balance general es claro: un evento de alto nivel, exigente, cansado, pero muy rentable en aprendizaje y contactos. No es para todos, y eso está bien. GreenTech Americas no busca volumen, busca impacto. Y lo está logrando.

Si alguien trabaja en agricultura protegida, tecnología agrícola, automatización, software o proyectos intensivos, aquí no hay discusión: tiene que estar. Porque más allá de lo que se exhibe, lo verdaderamente valioso es leer el ambiente. Y este año, el ambiente habló fuerte: madurez tecnológica, cautela financiera y decisiones grandes en pausa.

Cerrar este episodio con Tonatiuh permitió algo más que un resumen del evento. Permitió contrastar dos enfoques complementarios: tecnología y negocio. Datos y estrategia. Y eso, en el agro actual, no es opcional: es supervivencia.

GreenTech Americas 2025 deja claro que el agro tecnificado ya no está en pañales. Está entrando en una etapa más seria, más fría y más estratégica. Menos promesas, más ejecución. Menos ruido, más análisis. Y para quien sepa leerlo, ahí están las oportunidades.

Escucha el podcast en YouTube, Spotify, Apple y Amazon