Los residuos orgánicos representan una oportunidad que México todavía no aprovecha. En este episodio, Héctor Adame, creador de FOCA Systems, explica por qué su valorización puede reducir contaminación, regenerar suelos y abrir nuevas oportunidades económicas. También presenta una iniciativa que busca reunir a quienes pueden convertir el problema en infraestructura.
La conversación parte de una realidad específica: empresas, agricultores, restaurantes y centrales de abasto generan grandes volúmenes de residuos orgánicos sin una ruta clara para aprovecharlos. Héctor explica qué está cambiando, por qué la economía circular acelera esta discusión y qué busca lograr la Cumbre Nacional de Residuos Orgánicos.
México genera enormes cantidades de residuos orgánicos todos los días. Buena parte termina en tiraderos, barrancas o espacios donde se pierde su posible valor. El problema no está solo en cuánto se genera, sino en la falta de infraestructura para recolectar, transformar y aprovechar esos materiales.
La conversación plantea una diferencia clave. Los residuos como aluminio, cartón o PET ya tienen mercados que les asignan un valor económico. Con los orgánicos ocurre algo distinto. Se descomponen rápido, requieren manejo especial y todavía existen pocas opciones para convertirlos en productos útiles a gran escala.
Ahí aparece una oportunidad para la agricultura. Composta, lombricomposta y otras tecnologías permiten regresar materia orgánica al suelo, mejorar su condición y favorecer una mayor retención de humedad. También podrían ayudar a reducir parte de la dependencia de fertilizantes y cerrar ciclos entre la producción de alimentos y el manejo de sus residuos.
El episodio también aborda los cambios que puede traer la economía circular. La responsabilidad de una empresa podría dejar de terminar cuando alguien recoge sus residuos. La tendencia apunta hacia una mayor obligación de saber qué ocurre con ellos y cómo se valorizan después de salir de sus instalaciones.
Eso abre una pregunta importante. Si las empresas tendrán que hacerse cargo de sus residuos y todavía falta infraestructura para aprovechar los orgánicos, ¿quién construirá las soluciones necesarias?
La Cumbre de Residuos Orgánicos, prevista para el 24 de noviembre de 2026 en Ciudad de México, busca reunir empresas, agricultores, investigadores, autoridades, instituciones financieras y especialistas. El objetivo no es quedarse en el diagnóstico. La propuesta es comenzar a conectar actores, conocimiento y oportunidades para desarrollar una industria que hoy todavía está en una etapa temprana.




